11 abr. 2018

ISLAS LOFOTEN: "ESQUÍ VIKINGO". 25-03/01-04-2018.



Esta SANTA Semana Santa aquinohayplaya se va a esquiar... a la playa. El programa "Esquí entre el mar y las montañas" de los amigos de Muntania Outdoors nos lleva otra vez a descubrir lugares preciosos, viajando, esquiando y conociendo nuevos compañeros de experiencias. ¡En esta ocasión por encima del mítico paralelo 66º 33' 46" N, por encima del círculo polar ártico! Paisaje de nieve y mar, montañas impresionantes, vikingos y pescadores, luces cambiantes y bonitos pueblos de casitas rojas.
           
desde el aparcamiento para nuestra primera ruta a orillas del fiordo Austesgjørden

Las islas Lofoten son un archipiélago en la costa oeste de Noruega. Ofrecen un esquí de montaña con el mar siempre a tus pies y un paisaje muy alpino. Cuando inicias las rutas, alucinas con esas majestuosas montañas agrestes y oscuras que emergen del agua helada del Mar de Noruega, así, en mitad del océano. Y cuando haces cumbre, los picos se desploman de golpe hacia el mar formando fiordos profundos y bahías resguardadas. Aristas afiladas, cornisas, paredones graníticos y cumbres imposibles se combinan a la perfección con un esquí sin grandes complicaciones de bonitos picos clásicos de relieves esquiables, preciosas palas y descensos para disfrutar un montón. Hay para todos, descensos extremos y excursiones fáciles.




Día 1. 25-03-2018. Viaje Barcelona-Oslo-Harstad/Narvik (EVE) con SAS.

Día 2. 26-03-2018. KIVITTINDEN (696m): "Un estreno de lujo".   

La ruta parte de Laupstad, a orillas del fiordo Austesgjorden, a unos 25´de Svolvaer. Es una subidita corta, sencilla, que comienza atravesando un bosque de pequeños abedules. 



El itinerario, con laderas amplias, es bastante evidente. La pala final es algo más inclinada y antes de la arista se dejan las tablas. Hemos ascendido con el impresionante Geitgaljern (1.085m) todo el tiempo a nuestras espaldas. 










Con cuidado en la fina arista, finalmente hacemos cumbre desde donde vamos descubriendo más y más fiordo. Se cubre, se abre, se ve, no se ve, nieva... ésta va a ser la meteo de todo nuestro viaje: "si no te gusta el tiempo que hace, espera 5 minutos". La nieve del descenso, buenísima, lo que se va a convertir en la segunda constante de nuestro viaje.






Por hacer un poco más, a ver si llegamos a los 1.000 metricos de desnivel y completamos la jornada montañera, nos montamos en la furgoneta y le damos más o menos la vuelta al Kivittinden. Iniciamos el ascenso del Kivittinden Gronnfjellet y nos sorprende una nieve algo costra siendo la misma orientación que nuestra primera ascensión. Atravesamos un pequeño lago helado y remontamos suave ladera. El tiempo se estropea, el viento sopla ártico, no vemos nada y nos damos media vuelta sin llegar. Conseguimos esquivar la costra haciendo un descenso algo desviado que nos obliga a caminar 1km por la carretera para recuperar la furgoneta. Todo por deslizar.


Día 3. 27-03-2018. SYDALSFJELLET (736m): "Un TOP 10". 

Cambiamos de sector por conocer la isla, nos dirigimos hacia el sector oeste de la isla de Austvagoy. Nuestro objetivo de hoy es un TOP 10 de la Biblia del esquí de montaña local: "Skiing in the Magic Islands of Lofoten" de Jonas Dahistrup & Thorbjorn Enelvold. Subiremos la cara oeste del Sydalsfjellet.

Desde Svolvaer se sigue la E10 hasta Kleppstard. Allí una bifurcación nos situa en la carretera 864 hacia el pueblo de Gravermark inicio de la ruta.

De Gravermark se sigue el Gravermarkdalen por sendero que se introduce en un bosque cerrado e incómodo que nos obliga a descalzarnos las tablas en un tramito. 



Pronto se sale a ladera abierta, viramos y alcanzamos la cresta que nos llevará ya en itinerario evidente a la cumbre por la izquierda. La panorámica se abre hacia el fiordo Gimsoy-straumen y la isla de Gimsoya unida por un magnífico puente. 






la cima del Sydalsfjellet ha permanecido todo el tiempo entre nubes

Tras la cresta descubrimos la cima con buzón y todo: planeta blanco, se ha cubierto. 


¡Cumbre! Dos de dos, esto va bien.


desde la cima, ¡qué pena!

El descenso no lo haremos exactamente por la ruta de subida. Nuestro guía Jorge siempre busca la mejor opción de bajada, la más disfrutona. Llegando, en las proximidades del bosque, la cosa se pone "entretenida". La nieve hoy también es un escádalo.


Nos vamos de turismo al pueblecito pesquero de Henningsvaer. Es un rincón de postal a 16km de Svolvaer, famoso también por sus posibilidades para la escalada en roca. La arquitectura de la localidad es de las mejores conservadas.







Nos hemos merecido un chocolate caliente en el Klatrekafeen, "skier´s, climber´s & city folks w.", el localito con encanto, acogedor, propiedad del autor de la Biblia-guía de Lofoten y servido por unos jóvenes uruguayos muy amables. 

los 7 vikingos esquiadores: Luis, Mario, Jorge, Miriam, Gemma, Juan y yo, Mariaja.




Día 4. 28-03-2018. RUNOLFJELLET (803m): "Una montaña para enmarcar".

Iniciamos la ascensión en la orilla norte del Vatterfjordpollen. Se nos promete una preciosa montaña, con vistas 360 grados y varios descensos para elegir. Otro TOP 10.

Aparcamos junto al puente, bordeamos el lago y ante nosotros se extiende un llano enorme. No importa, se hace superagradable. Cruzamos el río y ya nos dirigimos hacia la ladera que queremos remontar. Comienza el bosquecillo de abedules enanos. La panorámica es cinco estrellas, impresionante y va mejorando conforme cogemos altura por esta vertiente este. Las vistas al Austnesfjord, fiordo de gran tradición pesquera son magníficas. Es cierto que no acaba por despejar, pero el juego de luces es también espectacular. Estamos emocionados.






Para atacar la arista ponemos cuchillas, es sencilla pero tiene algún pasico delicado, más expuesto. En realidad casi no hacían falta. En la cima la visibilidad es reducida, ya va siendo costumbre. Habíamos valorado la posibilidad de descender por el sur, pero nos informan de que la nieve está más húmeda. Así que media vuelta, a buscar la orientación perfecta.


concurrida cima del Runolfjellet

¡Qué nieve! Ha sido un delirio de pala. El placer del deslizamiento.  Más que deslizar te arrastra, más y más, quieres más. No va a ser fácil olvidar... Ha sido esquiar en otra dimensión.






ruta completa del Runolfjellet

Día 5. 29-03-2018. TORKSMANNEN (755m):
"Hombre Bacalao".

Cuarto día de esquí: la sorprendente y deseada rutina de la montaña. Preparar el material y para arriba, seguros de que cada día es un regalo y de que estamos en el paraíso blanco. Es extraño cómo leen tanta novela negra de Jo Nesbo.

El Torskmannen tiene una ascensión bastante directa y por lo que parece muy popular. Partimos de Vestpollen, desde el parking de la central eléctrica. Tras recorrer el amplio valle se evidencian las dos posibilidades de ascenso. Continuamos por la cara este hasta el gran collado, una enorme comba. 





¡qué día tan preciosamente gris!

Sin llegar a éste como la mayoría de los esquiadores y en subida directa nos plantamos en plena arista y de allí a la cumbre. Nos descalzamos las tablas en el último tramo lo que le da ese pequeño toque alpino y ya la visibilidad está reducidísima. En esta ruta no ves los fiordos hasta que estás más alto, el día ha sido bastante gris. 




Creo que se puede descender por la norte, pero nosotros nos hemos lanzado por la este para ir a a coger la pala que remonta el siguiente pico del cordal del Torskmannen. Hemos alcanzado esta segunda cima a ciegas.

El día acaba con un paseo por Svolvaer, capital de las Lofoten, y cervecita de celebración. No hemos encontrado un solo bar, hoteles hay varios.


puerto de Svolvaer

Día 6. 30-03-2018. VARDEN (700m): "Panorámicas desde el momento cero". 

Desde Svolvaer tomamos la E10 dirección Kabelvag. A 1´5km atravesamos el minifiordo Moinosen, continuamos por la derecha hacia el parking de Solbakken. No dejan aparcar en el aparcamiento del camping de Karisvagen por lo que hay que dejar la furgoneta en la carretera y hay poquísimo sitio.

Nosotros intentaremos el ascenso del Varden por la sureste más o menos. Este pico de espléndidas vistas y fantástico esquí ofrece multitud de posibilidades de ascenso y variaciones de bajada. Nuestra ruta se inicia en las pistas de fondo de Kavelvag Varden. Se abandona ésta antes de llegar al lago Stor-Kongsvatnet para continuar por toda la loma. Las vistas durante el ascenso son extraordinarias.




todo el itinerario ante nuestros ojos





Al llegar al collado no dudamos de que ha sido una buena elección no ascender por la norte, no se ve nada hacia esa vertiente y nos hubieramos perdido el espectáculo de la subida hacia el fiordo de Olderfjorden. Pero esa nube nos viene.

Hay dos cimas, la de la derecha requiere crampones, piolet y trepadilla. La de la derecha es más sencilla e igual de preciosa. Un pasico para proteger y ya está: ¡otra vez que no vemos nada!

Esperamos y esperamos en el collado junto a varios grupos de esquiadores de todas las nacionalidades para hacer un descenso disfrutón, pero no, no levanta esta vez. Finalmente nos lanzamos y en vez de regresar por el itinerario de subida nos bajamos un palón con una nieve de muerte otra vez, por la vertiente oeste, mucho más interesante para esquiar. Esta vez Odín y todo el séquito de dioses nórdicos nos sonríen y nos toca a nosotros escribir poesía en la nieve en esa pala a estrenar.  Termina en un tubo "divertidillo" al final, pero más abierto hacia la pala se veía una placa cortada... Llegamos al bosque y por el valle de Kolbeinelva esquiamos hasta el lago Stor-Kongsvatnet. La pista de fondo tiene ambiente, se hace larga y ponemos focas. Los vikingos, no.




La pista de fondo es un buen observatorio del modo de vida noruego: Familias enteras deslizándose juntos, bebés acarreados por pulkas, alfombras de alce a la mochila para improvisar una merienda sobre la nieve, esquiadores de todas las edades...

Visitamos el pueblecito vecino de Kabelvag y su iglesia de madera a la que llaman catedral para rematar un día estupendo. Tiene valor histórico, fue fundado en el siglo XII con el nombre de Vagan.


vistas desde la trasera de la catedral de Kabelvag

Día 7. 31-03-2018. SAUTINDEN (596m): "Éxtasis de despedida". 


El nevadón de esta noche ha sido espectacular. A ver qué se deja... Hay que buscar y elegir bien zona segura y protegida de aludes.

Vamos hacia el Sautinden desde Laupstad. Al llegar, su cara sur, cargadísima, impresiona. Aquí modestas cumbres se perciben como grandes montañas alpinas debido a sus dimensiones, sus desniveles y a que emergen de repente del mar. Desde aquí mismo se ascienden el Pilan (828m), un gran clásico. Aunque hemos llegado los primeros se llena de esquiadores en un ti-ta. Todos tomamos el mismo camino, pero no tenemos el mismo objetivo ni foqueamos al mismo ritmo... !Madre mía cómo suben los de Lichtenstein! Estas islas son lugar de peregrinación de esquiadores de montaña de todo el mundo y coincidimos en las rutas con montañeros de muchas nacionalidades.


Sautinden


Mientras todos tiran al Pilan, incluso los hay que aparecen de la vertiente contraria, Jorge nuestro guía, virando a la derecha, nos abre huella hacia el Sautinden. Mide la pendiente con el clinómetro, constata el nivel de asentamiento del manto, elige cuidadosamente el itinerario, regula la distancia entre esquiadores...


Pilan desde la ruta de subida al Sautinden

Hasta ahora la subida jalonada de postes eléctricos ha afeado la vista hacia el frente, pero hacia atrás son escandalosamente bonitas. Paisaje de nieve y mar. De nieve que flota en el mar con telón de cumbres escarpadas y siempre de fondo, el fiordo. Conseguimos hacer cumbre con sol, no nos lo creemos. 













El descenso nos ha gustado tanto que después de reponer fuerzas volvemos a remontar la pala final por repetirla. En este segundo ascenso nos acompañarán, poco a poco las nubes, de repente un dron y, ya para intranquilizar más, un helicóptero. Una gran placa se ha roto en el Pilan. Creemos que sin consecuencias graves, pero sí un susto monumental, en particular para los esquiadores de Lichtenstein que nos rebasaron y para todos en general. Este segundo descenso lo realizamos sin visibilidad. 


El baile de los esquiadores

Cuando llegamos al bosque nieva y nieva en este extraño país de inviernos que no se quieren ir, de inviernos que no se derriten y nieve que se resiste a desaparecer. Nosotros tampoco nos queremos ir, ni de aquí, ni del invierno. Esto no debiera acabar ya.

La jornada acaba con un paseíto por Svolvaer.


Rorbuer, casitas de pescadores hoy alojamientos turísticos

Día 8. 1-04-2018. Viaje de vuelta.

Viajar son muchas cosas, pero indudablemente viajar es vivir dos veces. 
Explorar lugares de nieve del norte de la Tierra con esquís tiene un encanto extraño y salvaje: esquí ártico, esquí vikingo. 
Esquiar olas, deslizarte sobre las tablas hasta el mar, hasta los fiordos, los acantilados, mientras escuchas los graznidos de las gaviotas es exótico. 
Esquiar en las Lofoten es sobrecogedor. No esquías montañas, esquías paisajes. Paisajes que no te puedes creer, de belleza imposible, de frotarte los ojos para comprobar si es real, de esos que te has imaginado leyendo cuentos fantásticos. Impactante, emocionante. Algo que nuestras cámaras fotográficas no son capaces de captar.
Lofoten es un lugar para el esquí de montaña, parece creado para ello. La sensación se acrecienta porque casi sólo hay esquiadores. La mayor parte de las personas humanas que ves, van sobre las tablas o las acarrean, locales y visitantes de todo el mundo.
Y hablando de personas, gracias a todos los esquiadores vikingos de este viaje (Juan, Gemma, Mario, Miriam, Luis y nuestro capitán, Jorge), hemos compartido unos días emocionantes. Gracias también a Muntania Outdoors por vuestra profesionalidad.




ALGUNOS DATOS PRÁCTICOS Y DE INTERÉS SOBRE LAS ISLAS LOFOTEN:

Las Lofoten constituyen un archipiélago de 2.000 islas y 25.000 personas situado en la costa W de Noruega al norte del C.P.A. Pertenece a la provincia de Nordland. Hacia el norte el archipiélago se hermana con las islas Vesteralen.




Las islas principales son 7, las más esquiables Austvagoy y Vestvagoy. Nosotros viajamos a la primera y nos alojamos en la capital de las Lofoten, Svolvaer, un pueblo pesquero  de 4.000 habitantes (ni idea dónde se meten...), en las Cabañas Lofoten Feriesenter. Están genial.Tanto el alojamiento como la infraestructura del viaje en general es de logística sencilla y asequible.


la E10 une las islas con el continente y entre sí


principales localidades y algunas montañasde Austvagoy


Cabañas Lofoten Feriesenter. Svolvaer.


Tiene un clima suave gracias a la corriente del Golfo. Los fuertes vientos cargados de humedad del océano topan con la cordillera de 100km precipitando abundante nieve. A nosotros no nos ha dejado de nevar, una pasada, varias veces al día. Cada día hemos tenido unos buenos centímetros de nieve nueva. Nieve polvo, nada húmeda como era previsible al ser una isla. La nieve apenas se transforma con el paso de las horas, a veces hasta ha mejorado ya que car continuamente. Precipitaciones que obligan a ser muy prudentes en la montaña, como siempre. La previsión meteorológica no es de gran ayuda, el tiempo es demasiado cambiante.

La cadena montañosa de aspecto alpino culmina con el pico Higravtindan con 1.146m, así que los desniveles nunca son excesivos.

La serpenteante carretera  E10 a ras del mar, la "Lofast", une Narvik y Harstad con el continente y con el resto de las islas por túneles bajo los fiordos e impresionantes puentes picudos. Durante nuestra estancia ha permanecido siempre blanca. Nada de esa innombrable pseudonieve marrón asquerosa que ensucia nuestras carreteras. Las ruedas de tacos funcionan de muerte.

Mapa: Vagan 1:50 000
Libro: "Skiing in the Magic Islands of Lofoten" de Jonas Dahistrup & Thorbjorn Enelvold. 

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